Lengüetas Légère

Hace unos días tuve una primera toma de contacto, con la marca de cañas sintéticas más popular en los últimos meses entre los oboístas, esta no es otra que la canadiense Légère.

Las tres cañas que tuve la oportunidad de probar, estaban raspadas con una forma corta de U, típica en Europa. No es exactamente el raspado que uso yo para mis cañas, ya que aunque uso un raspado similar, me gusta dejar la punta más larga y la parte trasera más entera, para conseguir un sonido más flexible y a la vez estable.

La sensación que me dio al probar estas cañas, es que parecía que estaba tocando en una caña natural con un grado de humedad óptimo (no es necesario mojarlas para tocar, ya que no le afecta la humedad), pero al momento de tocar, notas como la caña aumenta la temperatura. Esta sensación es extraña, pues con las cañas naturales no pasa.

De las tres cañas que probé, sólo una sonaba con una calidad notable, aunque algo fuerte y con poca vibración. Algo a tener en cuenta, ya que el fabricante no permite seleccionar las cañas. En principio tienes que conformarte con la cañas que compras, no se permite probarla. Esto par mi es un problema, ya que el precio elevado de la caña sin opción de cambio no invita de una manera especial a la compra. Su precio es alrededor de 120€ la unidad. Las podéis encontrar en Zasmusic.

Aun con el inconveniente del precio, hay que reconocer que tiene una serie de ventajas que las hacen superiores a las naturales:

  • El grado de humedad no afecta.
  • Responde igual en cualquier situación ambiental.
  • La apertura de la caña se mantiene inalterable.
  • La duración de la caña puede ser de muchos meses de uso (según el fabricante)
  • Puede ser una alternativa en momento difíciles de escasez de cañas.
  • Os dejo tres pequeñas grabaciones que tomé en el momento de la prueba:

Lengüeta plana

Es interesante experimentar con diferentes lengüetas y sus posibilidades de raspado.  

Una buena manera de experimentar por nosotros mismos las características de cada raspado, y el tipo de sonido que produce, sería dedicar algún tiempo a raspados muy diferentes de caña.

Normalmente siempre partimos de un raspado que nos gusta, y a partir de ahí realizamos los ajustes hasta conseguir una caña lo más equilibrada posible a nuestros gustos. Lo que ocurre, es que de esa forma es muy complicado saber en que influye cada parte de la caña. Al partir de un modelo definido, modificamos cada parte sin saber realmente del todo, en que afecta al sonido cada una de ellas. Esto pasa porque lo que buscamos es que la caña funcione lo mejor posible sin llegar a estropearla. Voy a proponer una idea diferente:

Montemos unas cinco cañas para probar un raspado diferente en cada una de ellas. 

  1. Raspado corto quitando mucho de la punta y poco de la parte de atrás. Hasta conseguir que la caña vaya fácil.
  2. Raspado medio manteniendo la columna central prácticamente igual desde la parte trasera hasta la parte delantera.
  3. Raspado largo quitando mucho de la parte de atrás de la caña.
  4. Raspado corto haciendo una punta muy larga, y quitando menos de la parte de atrás.
  5. Raspado medio quitando mucho de las vías y dejando la parte central de la caña prácticamente sin tocar.

Con cada una de estas propuestas, nos esforzaremos en raspar bastante cada una de las zonas que pretendemos experimentar, aunque esa zona no sea la apropiada para los gustos nuestros. De tal manera que podamos discernir cada parte de la caña, los efectos que produce raspar cada zona y así tener una idea más clara de todo el proceso.

Después de todas estas pruebas, anotaremos los resultados de cada modelo con sus caracteristicas y peculiaridades, para poder crear así un archivo de referencia que nos pueda servir de ayuda, para  poder modificar y adaptar nuestras cañas según nos convenga. 

Más estudio menos cañas

 

Aunque este título pueda causar algo de confusión, voy a intentar explicarme un poco más:

Cada uno de nosotros tenemos nuestras preferencias, costumbres y gustos propios sobre la manera de confeccionar y retocar las lengüetas de oboe. Pero si algo tenemos en común todos los oboístas es el tiempo que dedicamos a la preparación de nuestras lengüetas y la de nuestros alumnos. Por ello, con esta entrada pretendo retomar de nuevo la idea de olvidarnos un tanto de las lengüetas y simplemente estudiar más tiempo.

Aunque pueda parecer algo contradictorio, en un blog dedicado en gran medida a la fabricación de cañas de oboe, pienso que es bueno pensar un poco en esta cuestión. Nos tenemos que dar cuenta que la mayoría de nuestros problemas con las cañas se sintetizan en uno solo: falta de estudio.

Cuantas veces oímos las horas que dedican algunos instrumentistas de cuerda o de piano al estudio diario, o incluso en más de una entrevista a grandes intérpretes dejan notar que si han llegado hasta donde están, es por la cantidad de horas de estudio que acumulan a lo largo de su vida. Esto es así, pocos secretos hay en el mundo de la música.

Pues entonces apliquemos esto a nosotros mismos y dejemos de darnos excusas para buscar la caña perfecta. Esto es un mito, simplemente no existe. Dejemos progresivamente de dedicar tanto tiempo a las cañas y más al estudio. Seguro que los resultados aparecen rápidamente.

Espero vuestros comentarios.

Adaptarse a una lengüeta

 

 

Una cualidad que debemos desarrollar todos los oboístas, es la capacidad de adaptarnos a una caña sea cual sea su sonoridad. Esto no quiere decir que toquemos con cañas malas y no nos preocupemos de su fabricación, si no que al ser la caña por su propia naturaleza un material natural con tendencia a cambiar en su sonoridad y reacciones, debemos pues intentar adaptarnos a ella en vez de perder demasiado tiempo  probando otra o retocar demasiado la que tenemos.

Dicho esto, durante mucho tiempo mi forma de trabajar ha sido ir practicando en casa con diferentes cañas y reservar las buenas para ensayos y conciertos. Normalmente uso unas cañas para estudiar y otras para ensayar en grupo o conciertos.

Observando la manera de usar las cañas que tienen mis alumnos (siempre se aprende de ellos) decidí probar una manera diferente en mi forma de usar las cañas. La idea es preparar dos cañas poco a poco y tocar con ellas durante aproximadamente un mes. Tocar tanto en casa como en cualquier otro sitio. Por ahora llevo sólo unas tres semanas, pero la experiencia está resultando bastante interesante, ya que el nivel de adaptación que se puede conseguir es bastante alto, y aunque la caña no sea perfecta esa parte se puede suplir al estar acostumbrados a ella. Cuando lleve algún tiempo más escribiré aquí mis conclusiones y así podré ofrecer una idea más contrastada del método.

Formas de pala

 

 

Hoy os quiero hablar de las diferencias y las características que poseen las distintas formas de pala en cuanto a más o menos amplitud de esta.

Normalmente veo a muchos oboístas que usan siempre una misma forma de pala, compran su marca favorita sin darle importancia a la forma de la pala. La forma de la pala influye sobretodo en el timbre del oboe. También hay diferencias según la marca de oboe. Hay ciertas marcas que por sus características de construcción del tubo sonoro, se adaptan mejor a un tamaño de forma o a otro. Por ejemplo, en los oboes Marigaux, los tudeles del tipo (Chiarugi N. 2) junto con palas estrechas mantienen mejor la afinación que con tudeles y palas muy anchos.

En general podemos decir que una forma más ancha de pala respecto a otra más estrecha proporcionará un timbre de oboe más oscuro y menos estridente, pero con menor proyección. La primera sensación será mayor facilidad para emitir, sobretodo en el registro medio y grave, no tanto en el agudo y sobreagudo. Con una forma más ancha también notaremos más libertad al realizar matices, ya que las formas más estrechas mantienen mejor el sonido, pero se hace más difícil expresar.

Otro aspecto a tener en cuenta será la elección del tudel. No todos los tudeles se adaptarán bien a los distintos modelos de pala. Si la pala es muy ancha y el tudel estrecho, tendremos que sacar mucho la pala hacia fuera en el atado, con lo cual la medida total de la caña será demasiado larga. Si no hacemos esto, al atar con una medida normal la pala se cerrará mucho antes de llegar al final del tudel, por lo tanto habrá muchas posibilidades de que la caña se despale posteriormente. Y esto mismo lo podemos aplicar en caso contrario: pala estrecha y tudel ancho.

En realidad hay muchas formas de pala y la elección de una u otra puede ser algo complicado sino simplificamos esta búsqueda. Para empezar voy primero a explicar los dos tipos de herramientas existentes para realizar el proceso de dar forma a una pala:

  • Shaper. Esta herramienta es la tradicional para realizar la forma de una pala a partir de una pala sin forma. La elección de la forma es importante, y lo mejor antes de comprar una forma será poder probarla. Chiarugi ofrece varias medidas para poder elegir. Otra marca parecida a Chiarugi será Rieger, básicamente el funcionamiento es similar, lo que cambia es el ajuste de la pala a la forma. Mientras Chiarugi usa el sistema de apriete con tornillo, Rieger usa una pieza deslizante. Las dos son igual de buenas, es cuestión de gustos.
  • Afilado tipo Hórtnagl. Este tipo de máquina realiza el proceso en forma recta. La pala permanece sin doblar hasta finalizar el proceso, al contrario que con el shaper. La primera máquina de este tipo fue una Hörtnagl, pero hoy en día hay alternativas similares en precio con un sistema de ajuste de la pala más rápido, como la Reeds´n stuff. Además el catálogo de formas es muy amplio.

La elección de un sistema u otro es personal, pero ciertamente la máquina de afilado es mucho más rápida, pero también más cara. La máquina tipo Hörtnagl usa unas cuchillas que suelen durar mucho tiempo, además la Reeds´n Stuff usa un sistema de cuchillas deslizables que aumentan mucho la duración de estas. El sistema tipo shaper solo requiere una navaja o un cutter para realizar el proceso.

La mejor opción para empezar, es que nos preste algún compañero un Shaper o una máquina de afilado y así poder probar diferentes formas. Cuando tengamos las cosas algo más claras, podremos comprar la forma o formas que más nos gusten.

 

Maquina de hacer forma Reedsnstuff

Maquina de hacer forma Reedsnstuff

Punta para hacer forma Rieger

Punta para hacer forma Rieger

 

El equilibrio de la caña III

Voy a dejar la parte de la afinación de la caña en una entrada individual, para así no alargar demasiado cada entrada y poder encontrar las cosas de una forma más ordenada.

Aquí comentaré que maneras hay para conseguir solucionar los problemas de afinación tanto para cañas que se quedan altas como para las que se quedan bajas.

La afinación es demasiado alta:

Si las medidas son las correctas (recordemos medida total 72-73mm) en primer lugar procederemos a alargar un poco el raspado, pero con mucho cuidado y probando siempre la caña para ver como responde.

Otra opción que ayuda si la afinación es un poco alta y el sonido algo estridente, es quitar de las vías manteniendo el centro. Esto es aconsejable que lo realicemos con ayuda de una lengüeta ovalada, ya sea de plástico o de madera. Quitar de las vías ayuda a conseguir un sonido más oscuro y por lo tanto la afinación puede bajarse algo.

Normalmente las lengüetas que se quedan altas de afinación tienen una mejor solución que las que se quedan bajas, ya que una afinación alta es sinónimo de caña dura, por lo tanto admitirá que se pueda rebajar, sin embargo una lengüeta baja suele ser sinónimo de caña demasiado floja.

La afinación es demasiado baja:

Si la afinación es demasiado baja  puede deberse a varias razones: es posible que la lengüeta sea demasiado larga, puede que la caña esté demasiado abierta o también que el raspado sea demasiado largo.

Para cada situación emplearemos un método diferente, pero si no queremos marearnos demasiado, lo primero que deberíamos hacer con una lengüeta baja, será cortar un poco la punta, a penas medio milímetro o menos. Después rehacemos la punta y probamos.

Si la caña está demasiado abierta puede que sea problema del diámetro del tubo (a más diámetro de tubo las cañas se quedan más cerradas, a menor diámetro las cañas se quedan más abiertas) pero este factor lo tendremos que controlar antes de hacer la caña. Cuando está hecha ya sólo nos queda rebajar de los laterales (bordes) y en última instancia alargar un poco el raspado, para ayudar a que la caña se cierre.

Esta pequeña guía es un primer paso para el retoque de la caña de oboe. Nos apareceran muchas más dudas durante el proceso de fabricación, pero solo nuestra propia  experiencia nos ayudará a salir del paso en cada situación con mejor o peor resultado.

El equilibrio de la caña II

Voy a dar unas nociones básicas en esta entrada para conseguir un ajuste correcto de la lengüeta de oboe. En un artículo anterior escribí sobre la importancia del equilibrio en el sonido, y esto debe ser nuestra principal referencia cuando raspemos una caña de oboe. Es muy importante este aspecto más allá del sonido que produce la caña. Con ello, no me entendáis mal, no quiero decir que no sea importante el sonido, por supuesto que lo es y mucho. Pero lo que trato de decir es que si una caña está equilibrada en todos sus registros, el paso más importante ya lo tendremos hecho. De tal manera puedo decir, que una buena caña siempre estará bien equilibrada, pero una caña que sólo suene bien, no quiere decir que lo esté.

En un primer momento, los alumnos se empeñan en conseguir cañas con un sonido bonito, pero esto realmente no lleva a conseguir buenas cañas. Sin embargo si buscamos proporcionar la caña conseguiremos con mucha más facilidad un buen resultado.

Como paso inicial para la realización del raspado de la caña de oboe, uso como referencia la punta de la caña. En esta parte de la lengüeta es donde prestaremos mayor atención inicialmente.

Antes de empezar el raspado tengamos presente que el atado ha sido realizado correctamente, estos es:

  • Atar hasta el final del tudel, no sobrepasarlo.
  • Si la pala es muy ancha respecto del tudel, debemos atarla un poco más larga 74-75mm. Esto es importante para minimizar los riesgos del despalado posterior de la caña.

Las medidas que indico en el dibujo de abajo son medidas de referencia con una caña cortada a 72mm total. Esta medida la realizaremos desde el tudel hasta el principio de la punta. La indicación que dejo de 71mm es donde empiezo a raspar la punta antes de cortar a 72 (por tanto la longitud de la punta será de 1mm aproximadamente). Toda la parte de la punta (amarillo) que queda hasta el final de la caña la rasparemos mucho más fina que el resto. Pero con mucho cuidado ya que la podremos romper fácilmente.

Posteriormente realizaremos la parte trasera, conservando el corazón de la caña (parte central roja) mucho más consistente que las vías laterales que quedan blancas. Es importante que esta referencia del corazón de la caña quede muy clara, ya que de lo contrario si nos pasamos en esta parte central la caña resultará con un sonido y una afinación defectuosos.

Yo normalmente no me suelo guiar por medidas de espesor, pero si se pueden tener unas medidas de espesor básicas en un primer momento.

Medidas de espesor de referencia

Con la ayuda de un micrómetro podemos obtener las medidas para saber hasta donde debemos o podemos raspar, cada una de las partes de la caña. Estas son las medidas que yo uso aproximadamente:

Punta de la caña: normalmente dejo la punta de la caña de 1mm de larga y con un espesor de unos 0,08 a 0,10mm.
El corazón de la caña en su parte inicial (justo después de la punta) entre 0,30 a 0,35mm.
El corazón en su parte trasera (donde se forma la U) lo dejo en unos 0,50mm.
Las vías laterales al corazón no las mido, simplemente voy rebajando más hasta que el sonido es lo suficientemente fácil.
La distancia total del raspado desde la punta de la caña hasta la U es de unos 10mm a 11mm.

Estas medidas siempre son aproximadas, pero son una buena referencia como base. A partir de este momento voy a ir comentando que ajustes hacer para conseguir adaptar la caña a nuestra forma de tocar.

Ajustes o retoques de la lengüeta

Cuando ya tenemos la lengüeta en las medidas aproximadas arriba descritas, la caña debería emitir ya un sonido. Si nos cuesta hacerla sonar y la apertura de la caña es razonable, entonces rasparemos de forma general por toda la superficie de la caña, respetando como ya he dicho el corazón. Es importante que esto lo hagamos de una forma muy suave y proporcionada, ya que si nos pasamos ya no habrá vuelta atrás.

Soluciones a problemas comunes:

La caña suena demasiado estridente:

Cuando tenemos este problema la forma normal de actuar será rebajar los laterales de la caña, -los bordes donde se tocan los dos extremos de las palas-. Esta operación es peligrosa y debemos tener mucho cuidado ya que si nos pasamos dejaremos la caña sin resonancia, y con un sonido muy “ahogado”

La caña suena fuerte en los graves:

Nos cuesta emitir las notas graves y suena demasiado alta de afinación. Entonces debemos rebajar la parte de atrás de la U. También con mucho cuidado, y comprobando el sonido cada pequeña modificación. También puede funcionar bien quitar se las vías de la parte de atrás sin quitar casi del centro. Si con estas operaciones  vemos que no obtenemos resultados y la caña continua con una afinación alta, probaremos a alargar algo más el raspado haciendo la U un poco más larga.

En próximas entradas seguiré explicando más trucos sobre el retoque de la lengüeta.

vias

En esta imagen podemos observar un raspado típico realizado por mi. En él podréis observar el corazón central y la punta de la caña.

 

punta

Raspado de la punta

 

corazon

Corazón central